4.5.09

Arrecife (2001)

Raíz-sol

¡Ah cómo extraño mi casa!
el hondo azul de sus ventanas
cuando apago el día
y las nubes con sus ojos y sus labios
se marchan y yo duermo
entre la casa y el sol que nace desde abajo
hay pájaros,
cuevas,
hay atardeceres,
lluvias
que habitan los zapatos, las tristes camisas
y las tazas vacías
mi casa en el borde
salpica la luna
mi honda casa
en la raíz ansia la tierra.


Horas

He visto mi rostro
he visto mis ojos
en el acantilado de reflejos
subir por las grietas del árbol
y mi rostro y mis ojos
sin prisa se han ido a la tarde
ahí esperan
todas las cosas del universo
el rayo que parte el cielo,
el niño corriendo en el césped
la sombra débil y simple
en el borde de la calle
y el preciso instante en que todos se marchan
y el silencio inunda
a todos los niños y a todos los hombres.


Atardecer cruficicado

La tarde me anuncia la lluvia y sus pistilos
y mi casa la que no olvido
viene también
no estoy triste nunca
aunque la risa me mire y se ría de mí
no alcanzo las flores de la colina a lo lejos
ellas vienen y pueblan los pisos
distinguen claramente mi asombro de la ausencia
veo adentro mis poemas
silenciosos en medio del fuego.


Cuando sueñe

Cuando sueñe y no escriba no soy yo
sería acaso la neblina de un pensamiento
o la desganada pasión de ayer por la tarde
posiblemente el girón insistente
de querer sin querer a nadie y a todos a veces
cuando sueñe y no escriba estoy lejos
feliz y egoista como las rocas del mar
como un sususrro de espuma en los oídos del mar.


Y

Amé un camino
que doblo la esquina
sin estaciones


Amé los párpados del cielo
porque vi en sus lágrimas
el dolor de las sombras
amé la noche deojos cálidos
amé la risa de las piedras
y la desnudez del segundo
y cierta música del viento
que despierta a los árboles
amé estos señuelos recíprocos y alejados
como todas las cosas simples
que habitan mi universo.